Asterix en Bretaña
Julio César lanza una gran expedición para conquistar la Bretaña, cosa que consigue fácilmente y en poco tiempo, ya que los bretones se niegan a combatir a partir de las cinco de la tarde (la hora del agua caliente; actualmente del té) y durante los fines de semana. Sólo una pequeña aldea se resiste a someterse a la dominación del Imperio Romano.