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Fecha: 1861

Clásicos Clásicos Grandes esperanzas

Charles Dickens

1861

Pip, un joven huérfano de origen humilde, recibe una inesperada fortuna que le permite aspirar a convertirse en caballero. Mientras intenta abrirse camino en la sociedad londinense, descubre secretos del pasado y aprende el verdadero valor de la lealtad, el amor y la identidad.

Ficción Ficción Maese Pérez el organista

Gustavo Adolfo Bécquer

1861

Nos cuenta la historia de Maese Pérez, un hombre ya muy anciano que tocaba el órgano en la iglesia de Santa Inés. Tocaba el órgano, como nadie lo había hecho antes; el arte lo heredó de su padre, pues al fallecer le dejó su órgano, y Maese Pérez decidió seguir sus pasos. Todo el mundo lo conocía además por tocar el órgano, por lo bueno que era. Lo solía tocar en Nochebuena, pues significaba mucho esa noche para él. Además, era ciego, pero sabía que un día conseguiría ver a Dios.

Clásicos Clásicos El monte de las ánimas

Gustavo Adolfo Bécquer

1861

Alonso narra a su prima Beatriz la terrible leyenda que pesa sobre el monte de las Ànimas. Sin embargo, Beatriz insiste en que su primo regrese al maléfico lugar para recuperar la banda azul que ha perdido en una cacería esa misma mañana. ¿Superará Alonso por amor el miedo a los fantasmas que recorren el monte?

Clásicos Clásicos Humillados y ofendidos

Fiodor Mijaïlovich Dostoevskiï

1861

En esta historia, el impulso hacia la abnegación en el amor, que aparece tan marcadamente tanto en Vanya como en Natasha, no es suficiente para dirigir sus vidas; en cambio, se combina con su mundo social y las ambiciones mundanas del príncipe Valkovsky para derrotar su esperanza de felicidad. De todos los personajes de la novela, sólo el amante de Natasha, el hijo del príncipe Alyosha, la persona menos motivada a moldear la vida a sus propios términos, emerge intacto. Aquí hay, en mayor medida que en las obras más familiares de Dostoievski, personas de carne y hueso tal como las vemos todos los días. Se componen tanto del bien como del mal, de la voluntad y la aceptación. Indefectiblemente despiertan interés e iluminan el entendimiento.