Hécuba
Tras la caída de Troya, el ejército griego se dirige al Quersoneso Tracio, junto con las cautivas troyanas, entre las que se encuentra Hécuba. Los griegos se detienen allí para honrar la tumba de su héroe Aquiles, y el espectro de él les exige que sacrifiquen sobre su tumba a Políxena, una de las hijas de Hécuba.