La diosa blanca
En esta obra Graves sostiene que detrás de muchos mitos, símbolos y tradiciones del mundo celta, griego y mediterráneo existía originalmente el culto a una única divinidad femenina: la “Diosa Blanca”, asociada a la luna, la fertilidad, el amor, la muerte y la inspiración poética. Según él, la verdadera poesía nace de la relación casi sagrada entre el poeta y esa figura femenina arquetípica.