Algunos hechos aislados provocados por "abejas asesinas" que llegaron a producir accidentes mortales inspiraron la trama de esta novela, en la que el autor logra construir un relato verosímil en el que los enjambres se convierten en un auténtico peligro para los habitantes de los EE.UU. y consiguen poner en jaque a la población de Manhattan, en el mismo corazón de Nueva York.